A lo largo de mi rabinato he tenido que ver, con suma tristeza, cómo muchos que afirman ser judíos y/o creyentes en Yeshúa, y enorgullecerse de lo que son llenando páginas web, foros, chats y redes sociales con sus comentarios a favor de haShem, de la Torá, de Israel, a la vez atacan pasiva o actuvamente a todos los que no son como ellos.

Antiguamente se recurría a la Toseftá y a los Midrashím posteriores para generar odio hacia los no-judíos (en el Shulján Arúj encontramos que Rabí Iosef Caro enseña: "Si un judío tiene un sirviente o criado no judío que muere, no se le debe dar el pésame al judío, sino que debe decírsele: 'Dios reemplazará tu pérdida como si uno de tus bueyes o asnos hubiese muerto'." (Yoré Dea 377:1).

Hoy día se recurre a la censura semántica y a la censura de la identidad del otro para atacarlo pasiva o activamente. Es así como muchas veces en muchas kehilót se ha caído enfermizamente en una estrategia sectaria denunciada por Jay Lifton, llamada "carga de lenguaje". Hemos caído en la trampa que no tiene ningún tipo de justificación, ni bíblica ni talmúdica, para discriminar a todo aquel que no hable como nosotros. Se ha caído en la hebraización de los idiomas occidentales para dar una cierta apariencia de "kedushá" (santidad) en nuestro lenguaje. En cierta manera, esto es bueno siempre y cuando ello no arrastre a despreciar a los que no hablan ni rezan como nosotros.

En consecuencia, al haber caído en esta trampa, hemos considerado a todos los demás creyentes en el Mashíaj que no son judíos como errados, equivocados, pecadores, herejes, apóstatas. Se ha caído en la discriminación, y por consiguiente, en el odio contra los no-mesianicos y no-judíos.

Por ejemplo, para muchos mencionarles el simple nombre de "cristianos" les hace gritar de rabia porque según ellos, les recuerda a los mártires de la Inquisición, las Cruzadas y la Shoah. Al mencionar a Dios (en castellano, o God en inglés) se enfurecen porque según ellos, son palabras que designa a una deidad pagana y no al "Elohim de Israel" (cayendo nuevamente en la carga del lenguaje con fines de racismo y discriminación religiosa)... olvidando que, como nos lo enseña Rabí Hayim HaLevy Donin, "Dios entiende todos los idiomas y escucha la plegaria de todos por igual".

Por lo que vi y oí en la shul en mi adolescencia, eso es comprensible entre judíos ortodoxos jasídicos y jaredím, muchos de ellos descendientes de sobrevivientes de la Shoah (y aún así su conducta racista, xenofóbica y de terrorismo religioso es condenable porque va en contra de la enseñanza de nuestros Sabios de antaño)... pero, cómo es posible que esto suceda entre judíos que afirman ser creyentes y discípulos de Yeshúa el Mesías de Israel?

Como se ven las cosas existe una gran contradicción entre lo que el Mashíaj enseña y lo que quienes afirman ser sus creyentes dicen. Es verídico en esto que en este lenguaje existen dos sentimientos completamente opuestos, no sólo a la Torá sino mucho peor, a las enseñanzas del Mashíaj.

Veamos qué enseña Yeshúa: "Amad a vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los Cielos, quien hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueva sobre justos e injustos. Porque si amareis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos? Y si abrazareis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?" (Mattityahu/Mateo 5:44-47).

Cómo se podría decir alguien que dice ser "judío mesiánico" si se hace completamente lo contrario a lo que el Mesías Yeshúa ordenó hacer? no concibo alguien que se haga llamar "judío mesiánico" y que odie a los palestinos, a los árabes, a los cristianos. Tal vez sea un judío halájico y aún así su conducta es condenable, pero lo de "mesiánico" debe ser completamente puesto en entredicho, pues como dice Rambam, "hay que dudar de las credenciales de judío de una persona cruel".

El odio, el rencor por lo sucedido en el pasado contra nuestros ancestros, la rabia contra los que no creen ni rezan como nosotros, todo esto no es justificación para maltratar o rechazar a un gentil o a un cristiano. Cómo es posible que, incluso, entre judíos mesiánicos y cristianos exista este tipo de discriminación? no debe ser acaso el Mesías el punto de unidad, de amor y de hermandad? cómo puede ser que en muchísimas iglesias cristianas sus feligreses profesen pública y alegremente amor por los judíos, tanto mesiánicos como tradicionales (o rabínicos, como somos llamados los judíos que no somos mesiánicos), mientras que en nuestras sinagogas y kehilót profesamos odio, rencor y discriminación contra estos hermanos en la fe que nos aman y apoyan?

Es por esta razón que hago un solemne llamado al orden a todos los judíos mesiánicos. la paz no es un ideal, es un deber. Al respecto Hilel Hazakén exhortaba diciendo "ama la paz y búscala, ama a todas las personas y acércalas a la Torá". De esto se deduce que, quien ama verdaderamente a HaShem ama a la Humanidad entera sin hacer ningún tipo de distinción de raza, nacionalidad, religión o género.

De esto habla la Escritura también como versa: "Si alguno dice: 'Yo amo a HaShem', y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a HaShem a quien no ha visto?" (Iohanan Aléf/1a. Juan 4:20), y también "El que no ama, no conoce a HaShem; porque HaShem es amor" (Iohanan Aléf/1a. Juan 4:8).

Así que bien sea que digamos "HaShem", "Elohím", "Aláh", "Jehová", "Yahvéh", "Dios" sin importar el idioma que hablemos, lo verdaderamente importante es demostrar la presencia del Mashíaj a través del amor a todas las personas sin importar ningún tipo de distinciones. Pero ese amor debe ser mucho más fehaciente y tangible entre todos los cristianos y los judíos mesiánicos, porque existe alguien a quien todos aman por igual y que El los ama a todos por igual: Yeshúa.

Que la Inquisición? perdónalos, no dice acaso la Torá "El hijo no llevará el pecado de su padre, ni el padre llevará el pecado del hijo" (Yetzekiel/Ezequiel 18:20; Irmiahu/Jeremías 31:30)? qué sacamos con echarle la culpa a los católicos de hoy por los crímenes de sus antepasados? recordemos que Juan Pablo II pidió perdón a nuestro pueblo por esos crímenes en el año 2000... acaso es nuestro corazón tan duro como metal como para no aceptar el perdón? que las Cruzadas? perdonemos! que la Shoah? perdonemos, tomemos la iniciativa de perdonar y de comenzar una nueva vida junto con los descendientes de quienes nos hicieron daño.

No se supone que tenemos al Mashíaj en nuestros corazones? por qué no pensamos y actuamos como El lo haría en estos casos?

Que no tenga que decirnos el Mashíaj por causa de nuestra dureza de corazón "vosotros no sois hijos de Avraham sino del Diablo, porque los deseos de vuestro padre queréis cumplir" (Iohanan/Juan 8:44).

Así que se acabe de uan buena vez cualquier ofensa, cualquier discriminación, cualquier ataque, cualquier discriminación contra los gentiles y contra los cristianos. Que se demuestre que somos verdaderos seguidores del Mashíaj pensando, hablando y obrando como El hizo y enseñó.

Ya no más discriminaciones! ya no más insultos unos contra otros! ya no más ofensas! ya no más rencores ni odios! el amor a todos sin excepción es la única vía que nos queda para demostrar nuestro amor a haShem.

Obremos, pues, consecuentemente. Amén.