Como todos los días y durante 11 años, de manera ininterrumpida, recibo mensajes de correo electrónico o comentarios en mis artículos de personas que expresan todo su odio contra mi existencia y mis actividades. Esos comentarios llegan, curiosamente, de absolutamenbte todos los sectores legalistas, ultra-conservadores y xenofóbicos de todas las tradiciones religiosas abrahámicas.
Todos los días recibo un insulto, un mensaje satírico, una amenaza, una carta intimidante, un concepto descalificador, una falsa acusación.
Esto en el plano ciberespacial. Ahora bien, en el entorno real mis opositores se pronuncian indicando a sus feligresías acerca de la prevención que deben tener hacia mí. Los rabinos ortodoxos instruyen a sus fieles sobre evitar conmigo cualquier tipo de comunicación, incluso el saludo por la calle, ya que al profesar mi convicción de que Jesús de Nazareth es el Mashíaj fui considerado "traidor", "apóstata" (a muchos otros judíos menos virtuosos se les ha proclamado el Mashíaj - incluso Ariel Sharón fue proclamado Mashíaj en su momento y ningún Rabinato Superior se levantó a protestar - y no por eso sus seguidores han sido perseguidos y declarados "no-judíos"... por qué entonces tanto alboroto por seguir las enseñanzas de un judío tan venerable como lo es el rabino Jesús de Nazareth?!).
Desde hace una década la respuesta a la que han recurrido mis correligionarios más fanáticos y fundamentalistas es la negación del otro... cuando los argumentos se acaban se pasa a los insultos y a la descalificación, es un mecanismo subjetivo de defensa. Es mucho más fácil decir que un judío no es judío, que es un goy (quienes no hablan hebreo no saben que esta palabra también significa "perro" y que es un insulto contra todos los no-judíos, por eso enseño que a los no-judíos no se les llame más con ese ofensivo término), los poco o nada entendidos en el tema lo creerán a ojo cerrado porque "lo dijo un judío"... pero esta es la más diabólica de las estrategias de odio gratuito (y justamente el Talmud dice que mientras esa conducta persista entre judíos, jamás habrá reconstrucción del Templo). Cómo te sentirías si tu propio hermano dice que no eres su hermano sino un extraño?... eso es lo que muchos hermanos de raza han hecho conmigo, creyendo que así están obrando bien.
Es importante aclararle al mundo que no soy el rabino de la Comunidad Judía. En Colombia "Comunidad Judía" es una entidad religiosa ortodoxa con personería jurídica propia, no soy más que un simple rabino judío reformista.
Los líderes de los "judíos" mesiánicos están tan obsesionados en perseguirme, que hasta han establecido la persecución en mi contra como su política de estado; ellos insisten en mostrarme como el Falso Profeta del Apocalipsis al que hay que atacar y destruir a toda costa. Mientras trabajé con los hebreo-católicos me señalaron de "idólatra", "falso judío", "pagano", pero una vez regresé al Judaísmo Tradicional las acusaciones siguieron siendo exactamente las mismas por apoyar en mi país el trabajo de cooperación interreligiosa.
Cuando fiel a mi derecho de conciencia ajusté mis creencias religiosas al catolicismo pero a la vez me negué a maldecir mi nacionalidad judía, decenas de clérigos católicos enseñaban a sus fieles el evitarme porque me consideraban "sincretismo", "una persona enferma de la cabeza que pretende revolver dos religiones en una", "un charlatán al que no hay que prestar atención". Finalmente la Iglesia Católica decretó la excomunión latae sententiae en mi contra.La razón de esa excomunion: no quise maldecir mi judeidad para demostrar mi supuesta "fidelidad a la Iglesia".
Hicé teshuvá, regresé al Judaísmo Tradicional y me enrolé en la línea reformista-liberal, pero ni aún así mis enemigos me perdonan y muchos aún creen que profeso la fe anterior porque encuentran en Internet documentos y discursos que emití en aquellos años en los que trabajaba con los hebreo-católicos. Tú no puedes borrar simplemente tu historia sólo porque ya no abrazas aquellas convicciones del pasado, eso fue lo que tú fuiste y tú forjaste historia con ellas, no debes avergonzarte de ello... pero siempre tendrás el derecho a retractarte y de decir "antes yo decía eso y creía esto pero ahora no, ahora yo digo esto y creo en aquello...". En eso consiste la búsqueda de la Verdad y ningún ser humano puede condenarte por ello, siempre y cuando no uses tus nuevas convicciones para agredir a las personas.
De ahí salió el chiste: los judíos me odian porque creo en Jesucristo; los mesiánicos y los cristianos me odian por haberme convertido al catolicismo, y los católicos me excomulgaron por ser judío!!
A eso hay que sumarle la estigmatización social por causa de este ministerio. El rechazo total en el mercado laboral por "sobrecalificación de currículo"; el haber sido expulsado de tres colegios por el simple hecho de ser judío y de negarme a renunciar o manifestar mi identidad cultural, la puesta en lista negra de mi nombre en una federación de colegios católicos de Colombia con la expresa prohibición de contratar mis servicios como profesor de Educación Religiosa. La discriminación sufrida por parte de algunos cabezas de iglesias aún a pesar de mi participación en los diversos colectivos ecuménicos de Bogotá. El rechazo de mi currículo en algunas universidades por ser judío. La censura que aún sufro en ciertos medios de comunicación por ser un rabino joveny de mente abierta... y obviamete no podía faltar la guerra que mi familia declaró contra mí, fuera de haberme desheredado y declarado "hijo muerto"; fui conducido por mi propia madre y hermanos en dos ocasiones a estación de policía por "rebeldía", siendo así humillado aún más por agentes que, ignorantes de toda experiencia espiritual, me señalaron de "enfermo mental".
Perseguido, satanizado, estigmatizado, humillado, condenado, falsamente acusado, rechazado, ignorado... hablando con mi esposa, cualquier otra persona en mi lugar debería estar verdaderamente mal psicológicamente, internado en clínica de reposo, humanamente hablando debería no estar en mis cabales. Cualquiera en mi lugar hace rato hubiera renunciado y se hubiera dedicado a ser una "persona normal". Cualquiera en mi lugar, sencillamente hace tiempo hubiera colapsado.
Cómo es posible que yo permanezca, luego de más de 11 años, inmóvil y firme en mis convicciones y en mis tradiciones judías? cómo es posible que yo, a pesar de todas estas contrariedades, prefiera, como le grité al Canciller de la Arquidiócesis de Bogotá y al Gran Rabino de Colombia, la prisión o la muerte antes que renunciar al rabinato, a mi nacionalidad judía y a mi fe en Jesucristo?
De hecho, la diferencia que existe entre un profeta y un terrorista de la religión, es que el profeta preferirá ser asesinado con tal de no renegar de sus convicciones, pero el terrorista de la religión siempre agredirá o incluso, asesinará al otro, con tal de imponer las suyas.
Mi maestro, el profesor Sun Myung Moon (un hombre que también ha sufrido todo tipo de persecuciones y discriminaciones), me enseñaba que yo debía cambiar mi conducta reactiva y callar ante estos insultos y ataques para que no perdiera mi valioso tiempo respondiendo a palabras necias. Tuvimos una pequeña discusión cuando le expliqué que eso no se podía hacer, ya que la Ley Judía señala que una persona está obligada a defenderse cuando es acusado falsamente, ya que como dice el Talmud, "el silencio es signo de asquiesencia" (una manera formal de decir "el que calla aprueba"). Pero el profe Moon me respondía que justamente mi reacción era lo que buscaban mis enemigos, pero si me niego a responder entonces en algún momento ellos se cansarán y me dejarán en paz. Una invitación nada fácil en medio de una sociedad intolerante, vengativa, xenófoba y discriminatoria como la que me ha tocado vivir, una sociedad en la que si no reaccionas, simplemente acaban matándote.
Tal vez, debido a que desde muy pequeño y durante toda mi vida escolar sufrí la discriminación, me acostumbré a responder sistemáticamente ante las falsas acusaciones; no siempre he podido responder con amabilidad, a veces he tenido que reaccionar agresivamente. No es la conducta apropiada de un Embajador de Paz... pero haré el esfuerzo de atender el consejo de mi maestro.
Ser rabino reformista con una visión interreligiosa, global, humanista e incluyente en medio de una sociedad intolerante, hostil y fundamentalista, me compromete a perseverar a pesar de todas las contrariedades sufridas; yo tengo que decepcionar a todas las autoridades eclesiásticas y rabínicas que me gritan "dile al mundo que no eres rabino, renuncia!". Yo prefiero perder la amistad con cualquier persona y no perder la amistad con Dios, ya que si obedeciera a los clérigos católicos y judíos, estaría diciendo al mundo que los engañé a todos, que en realidad el Señor no me llamó verdaderamente al rabinato y que yo soy un mentiroso, un embustero, un estafador. Si el Padre Verdadero no se ha retractado de su llamamiento y convicciones en más de 70 años, por qué debo hacerlo yo? Dios me libre de hacer semejante estupidez!!
De hecho, contrario a muchos estafadores y ladrones de almas, yo no devengo ningún tipo de remuneración por concepto de diezmos u ofrendas, yo me gano la vida gracias a mi trabajo de profesor. Contrario a muchos líderes religiosos, yo no pose congregación alguna, la Humanidad entera es la congregación a la que tengo que servir, mi congregación está compuesta por más de 6500 millones de personas, mi sinagoga tiene un área de 148.647.000 km2. Contrario a muchísimos clérigos, yo no tengo un templo o casa de oración para recibir a la gente: el mundo entero es mi templo, mi sinagoga, mi parroquia, mi mezquita, mi pagoda, mi maloka.
Pero como verdaderamente fui llamado por el Señor Jesucristo para ejercer el rabinato - y no fue que me "autoproclamé" rabino, como dicen falsamente mis detractores - , inicialmente en la Iglesia Católica y desde mediados del año 2009, y por orden directa de Dios, para ejercer el rabinato al servicio de todas las religiones, razas y pueblos del mundo entero sin distinción alguna, es por eso que esa convicción total y la veracidad de mi testimonio me permite no negar nada de lo que he dicho y hecho.
Por esta convicción firme es que he estado viviendo, como una vez decía la Hna. Mabel Rodríguez, Franciscana de la Inmaculada, "el martirio como vocación de vida"... en disposición total de morir, de ser necesario, por mantenerme firme e inamovible a estos principios y a esta vocación... la muerte antes que negar todo, la muerte antes que mentirle al mundo por agradarle a unos cuantos intolerantes... la muerte antes que pecar cediendo a la presión de mis enemigos. En palabras de Sto. Domingo Savio, la morte ma non peccati (antes morir que pecar).
Mientras la Iglesia tenga en su interior algún vestigio de antisemitismo y exista en ella la necesidad de reconocer y valorar sus raíces judías,
mientras haya la necesidad de alguien que enseñe a los fieles a comprender las Escrituras,
mientras el Pueblo Judío siga siendo perseguido por ser lo que es,
mientras existan los judíos creyentes en Jesucristo y no haya nadie que les enseñe a vivir como tales,
mientras exista el terrorismo religioso y no haya nadie que invoque la urgencia de la fratenidad y la cooperación interreligiosa,
mientras existan autoridades religiosas ultra-ortodoxas y ultra-conservadoras que atropelan la dignidad humana en nombre de sus doctrinas,
mientras existan líderes religiosos quese levantan a sí mismos en busca de lucro y no de la salvación de las almas,
mientras existan falsos sionismos y falsos pro-palestinismos que reclaman el derecho a derramar sangre humana en nombre de sus religiones, de la libertad o de la paz,
mientras existan personas (LGBTs, jóvenes, campesinos, tribus urbanas no-agresivas, etnias minoritarias, estudiantes, fieles de otras confesiones religiosas pacíficas) que son discriminadas, rechazadas, despreciadas, satanizadas por no ajustarse al sistema consumista y utilitarista,
mientras existan Profetas del Apocalipsis que predican la inminente destrucción del universo y de la Humanidad si las personas no se afilian a sus congregaciones,
... siempre estará el rabino Richard Gamboa presente y levantando su voz. Dios me designó una tarea: continuar la obra de los Padres Verdaderos, y eso es lo que hago y seguiré haciendo.
En estos momentos el recordar esto me recuerda también aquella frase que Ducard le decía a Bruce Wayne durante su entrenamiento: "un vigilante es un hombre perdido en la lucha por su propia satisfacción, él puede ser destruido o encerrado... pero si tú te conviertes en algo más que sólo un hombre, si te dedicas a un ideal y no pueden detenerte, entonces te conviertes en algo totalmente diferente:te conviertes en una leyenda."
En esta generación me correspondió asumir esa tarea, y no habrá poder humano que me convenza de hacer lo contrario, aunque la lealtad al llamado vocacional que recibí me lleve a la tumba. Mis enemigos creen que persiguiéndome o asesinándome lograrán acallar mi voz... qué equivocados están! como decía Luis Carlos Galán: "a los hombres se les puede eliminar, pero a las ideas no; y al contrario, cuando se elimina a los hombres sus ideas se fortalecen". O como Obi-Wan Kenobi le decía a Darth Vader "si me matas, tendré más poder del que posiblemente te puedas imaginar".
... acelerando así mi paso a la inmortalidad.

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