Bogotá D.C., 28 de septiembre de 2011.

Nosotros y nosotras, líderes y lideresas de las iglesias, congregaciones, denominaciones religiosas, comunidades y demás tradiciones de fe presentes en la República de Colombia, habiendo atendido la convocatoria del Manhig de Shéguel Rab. Richard Gamboa Ben-Eleazar para reunidos en torno a la plegaria común por la paz y con ocasión del Año Nuevo Hebreo,

Y CONSIDERANDO,

Que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Carta de las Naciones Unidas, la Constitución Política Nacional de Colombia y las leyes de la República señalan la grave obligación que tenemos de respetarnos unos a otros y de no molestar o agredir a absolutamente nadie por razones religiosas, de conciencia o de culto,

Que reconocemos públicamente que todas las personas, sin excepción de raza, credo, género, nacionalidad, condición social, económica o ideológica, somos una sola familia creada por Dios,

Que las libertades religiosas, de conciencia y de culto son el fundamento de todas las demás libertades en una sociedad, y que cuando éstas libertades son suprimidas, violadas, restringidas, instrumentalizadas o ignoradas, todos los demás derechos y libertades son violados en la sociedad,

Que el conflicto religioso en Colombia que se vive en las familias, las escuelas y las universidades, y que se expresa con el maltrato y la descalificación a las personas por diferencias de profesión de fe y de culto, es un agravante del conflicto social en el que millones de compatriotas han sido víctimas de la violencia en todas sus manifestaciones y niveles, y que la sociedad civil nos reclama acciones concretas para construir una Colombia en paz,

Que reconocemos que somos la representación pública y viviente de la conciencia del Pueblo Colombiano, que en nosotras y nosotros recae la suprema responsabilidad de educar en las cualidades espirituales y morales que son las cualidades más excelsas del ser humano, y que tenemos la obligación de brindarle a las familias el ejemplo y las pautas para que se conviertan en escuelas del amor y de la paz,

Que haciendo eco a la Declaración de Ginebra sobre Libertad Religiosa firmada el 1º de septiembre de 2008, hemos decidido de común acuerdo ir más allá de las relaciones de tolerancia para abrazar la pluralidad y trabajar conjuntamente con el objetivo de forjar una nueva Colombia que lidere el camino de la renovación espiritual para todos los pueblos hermanos de América Latina,

DECLARAMOS POR ESTE MEDIO LO SIGUIENTE:

1. Ratificamos nuestra adhesión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la Carta de las Naciones Unidas, a la Constitución Política Nacional de Colombia y a las leyes de la República en materia de libertad religiosa, de conciencia y de culto; manifestamos además nuestro compromiso por difundir su conocimiento, su observancia y respeto.

2. Rechazamos y condenamos toda iniciativa, venga de donde venga, que incite o conlleve a más derramamiento de sangre en nuestra amada Colombia. La vida humana es sagrada desde su gestación hasta su deceso natural, y ninguna persona, colectividad o estructura puede profanar la sacralizad de su existencia disponiendo de ella.

3. Rechazamos y condenamos enérgicamente todo acto o pronunciamiento, venga de donde venga, que promueva el odio, la violencia, la discriminación, la descalificación, el señalamiento de "secta", "pseudo" o "falsa religión" contra cualquier persona, entidad o colectividad religiosa, y especialmente condenamos todos aquellos gestos de violencia por acción u omisión cometidos en nombre de Dios y de nuestras tradiciones religiosas. Ratificamos que este tipo de acciones y palabras no es del agrado de Dios y que no corresponde a la pureza de la enseñanza de nuestros respectivos credos.

4. Hacemos un solemne llamado al Ministerio de Educación Nacional, para que la tan anhelada reforma curricular a la Educación Religiosa Escolar sea una realidad, y ratificamos nuestra idoneidad como líderes y lideresas de las tradiciones de fe para orientar al Gobierno Nacional en dicha tarea que no da más espera y que la comunidad estudiantil colombiana reclama con urgencia. La escuela no puede seguir siendo un espacio en el que se vulneran los derechos humanos, especialmente las libertades religiosas, de conciencia y de culto.

5. Nos adherimos al trabajo que el Manhig de Shéguel adelanta a nivel mundial en la difusión de la Declaración de Derechos Religiosos y Espirituales de los Hombres y las Mujeres, y nos comprometemos a promover, desde nuestras enseñanzas y predicaciones, el respeto a toda persona y velar porque ninguna persona sea molestada o agredida por razón de sus creencias y prácticas religiosas, vividas de manera individual o colectiva, pública o privada.

6. Creemos que el conocimiento mutuo nos permitirá derribar los muros de odio y de malentendidos entre las religiones que por décadas se han levantado en nuestra Patria. Por eso nos comprometemos a apoyar todas aquellas iniciativas que promuevan la cooperación interreligiosa y apoyaremos la educación para la juventud acentuando el respeto y el aprecio hacia todos los credos, confesiones y culturas; esto lo haremos llevando a los colegios y universidades el conocimiento de las tradiciones religiosas presentes en Colombia de manera objetiva, fraterna y ausente de todo triunfalismo, proselitismo abusivo y arrogancia teológica.

7. Promoveremos el diálogo, la comprensión y la cooperación entre las personas religiosas y las no-religiosas, para caminar fraternamente hacia paz. Creemos que, incluso, aquel que se confiesa no-creyente, es también imagen y semejanza de Dios.

8. Promoveremos el cuidado y el respeto por la Naturaleza, llamada por las etnias nativas de nuestro país "la Madre Tierra"; pues como enseñan los Textos Sagrados de nuestras tradiciones de fe, los seres humanos recibimos de parte del Hacedor del Universo la tarea de administrar sabiamente los recursos naturales y a ofrecerle a las generaciones futuras las mismas bondades ecológicas de las cuales hemos disfrutado hasta el día de hoy. La paz con Dios y con las personas también tiene que incluir la paz con el medio ambiente.

9. Seguiremos trabajando en defensa de los Derechos Humanos, como lo ordena la Carta de las Naciones Unidas y nuestra Constitución Nacional, e insistiremos en la solución negociada al conflicto armado colombiano, en la justicia social y la reconciliación nacional.

10. De conformidad con lo aprobado por la Asamblea General de la ONU en la Resolución A/65/L.5 de fecha 15 de octubre de 2010, nos comprometemos a promover en Colombia la paz entre nuestras iglesias y tradiciones religiosas, promoviendo y participando activamente de la Semana Mundial de la Armonía Interreligiosa, a celebrarse en la primera semana de febrero todos los años.

11. Invitamos a los pueblos hermanos de América Latina y a todas las autoridades religiosas de todos los credos presentes en el Continente de la Esperanza, a que sigan nuestro ejemplo y repliquen en sus respectivos países esta experiencia de fraternidad y de armonía, para construir en unidad un mundo en donde las generaciones venideras puedan vivir en paz.

12. En testimonio de estos sentimientos e ideales, y con el fin de que todo el Pueblo Colombiano y la Comunidad Internacional sean conocedores de lo que hemos manifestado hoy, esta Declaración será enviada a las respectivas autoridades de las Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos, de UNASUR y del Parlamento Andino entre otros organismos internacionales y ONGs que trabajan por la paz y la defensa de los Derechos Humanos. A la Presidencia y al Congreso de la República de Colombia, a la Confederación de Libertad Religiosa, Conciencia y Culto CONFELIREC, al Ministerio del Interior y de Justicia, a la Procuraduría General de la Nación, a los medios de comunicación y a todas las demás autoridades civiles y religiosas que no pudieron estar presentes en este encuentro, para que difundan a sus feligresías el contenido de la presente Declaración.

Las firmantes y los firmantes estampamos nuestra rúbrica en señal de adhesión con el compromiso constitucional de trabajar en hermandad y por la paz de Colombia invocando la protección de Dios.

Rabino RICHARD GAMBOA BEN-ELEAZAR
Manhig de Shéguel
Embajador Internacional para la Paz

Rvdo. LUIS FERNANDO SANMIGUEL
Igl. Presbiteriana Comunidad de Esperanza
Rpte. Teusaquillo Territorio de Paz

Pastor PEDRO STUCKY
Iglesia Menonita
Miembro de Teusaquillo Territorio de Paz

Sr. MAURICIO JIMÉNEZ
Asociación del Espíritu Santo para la Unificación del Mundo Cristiano - Capítulo Colombia

Lama TSULTRIM TARCHIN
Centro Karma Thegsum Chöling

Pastor ALFREDO TORRES
Presidente Fundación Cristianos por la Paz

Rvdo. DAYRO ARANZÁLEZ
Honorable Presbiterio Central de Bogotá

Rvdo. DAIREN JACOME
Comunidad Soto Zen Colombia

Pastora RITA GÓMEZ
Directora para Colombia del
Día Mundial de Oración

Rvdo. EDUARDO MARTINEZ
Obispo Presidente IELCO

Mons. GONZALO JARAMILLO
Iglesia Vetero Católica

Madre PAOLA HERNÁNDEZ ZEINEKAN
Proceso de Recuperación Ancestral de la Palabra Muhysca

Mons. FREDDY CASTILBLANCO
Iglesia Apostólica Católica de Nuestra Señora de Guadalupe

Pastor LUIS CARLOS SERRANO
Comunidad Cristiana Sendero de Amor

Pastor RICARDO ANGARITA
Iglesia Metodista Príncipe de Paz

Rvdo. LEONEL MOLANO
Concilio de las Asambleas de Dios
de Colombia

Rvdo. NAOTARO SHIMIZU
Iglesia Tenrikyo de Colombia

Sra. GLORIA CAMARGO
Asociación Brahma Kumaris

Rev. LUIS FELIPE OLIVEROS
Presbítero IMR